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Belén Arévalo Rodríguez A-pariciones

La exposición “A-pariciones” propone un recorrido donde la fotografía contemporánea se expande más allá de la imagen bidimensional para convertirse en objeto, espacio y experiencia. En este proyecto, la artista explora la relación entre imagen, luz y materia, invitando al espectador a replantearse algo aparentemente sencillo pero profundamente complejo: la diferencia entre ver y mirar.

En lugar de presentar la fotografía como una superficie fija, la muestra desplaza la imagen hacia el territorio de la instalación artística, generando una experiencia perceptiva que se activa a través del movimiento del espectador y de su relación con el espacio.

Belén Arévalo Rodríguez A-pariciones

El proyecto como universo personal

Para la artista, el punto de partida de cualquier trabajo es siempre profundamente personal. Cada proyecto nace de la necesidad de explorar su propio universo interior y de canalizar la pasión que siente por su práctica artística.

En ese sentido, un proyecto no se limita a una serie de imágenes aisladas, sino que se concibe como un universo visual pensado para crear una experiencia. Las fotografías que lo conforman funcionan como fragmentos de una narrativa más amplia, capaces de dialogar entre sí y de construir un paisaje emocional y conceptual.

Muchas de las imágenes que forman parte de “A-pariciones” surgen de un proceso de revisión de su propio archivo fotográfico. Son hallazgos que, al revisitarse con el tiempo, revelan su potencial para contar una historia y para articular una poética visual que atraviesa distintas etapas de su vida.

Cuando la fotografía se convierte en escultura

Uno de los aspectos más singulares de la exposición es el uso experimental de la reproducción de la imagen fotográfica. En este proyecto, la fotografía abandona su condición de superficie plana para adquirir volumen y presencia física.

Las imágenes aparecen plegadas sobre papel o metal, instaladas en la pared de manera que se transforman en pequeñas esculturas. Esta operación introduce una dimensión tridimensional que altera la relación tradicional entre imagen y espectador.

La fotografía deja de ser únicamente algo que se contempla frontalmente. Ahora requiere desplazarse, acercarse, rodear la pieza y descubrir cómo la forma del soporte modifica la percepción de la imagen.

En algunas obras, la artista utiliza papel sulfurizado, un material translúcido que permite que la luz intervenga directamente en la obra. La iluminación genera variaciones sutiles que transforman la percepción de las imágenes, creando una especie de coreografía visual donde la fotografía, la sombra y el espacio dialogan continuamente.

El cobre y la idea de origen

La instalación incorpora además un material con fuerte carga simbólica: el cobre. Este elemento introduce en el conjunto una dimensión primigenia que conecta la obra con la noción de origen y con la materialidad de los procesos.

El cobre, con sus reflejos cálidos y su presencia física, amplía el paisaje visual de la exposición y refuerza el diálogo entre fotografía, objeto y espacio. La imagen ya no es solamente una representación, sino también un cuerpo que ocupa un lugar y establece relaciones con otros materiales.

Un juego perceptivo con el espectador

El eje conceptual de “A-pariciones” gira en torno a las distintas maneras de mirar. La artista propone al espectador participar activamente en ese proceso, invitándolo a descubrir nuevas lecturas a medida que cambia de posición o modifica su distancia frente a las piezas.

Las obras funcionan como poesías visuales abiertas. Cada perspectiva revela detalles diferentes: pliegues, transparencias, sombras o reflejos que no se perciben desde un único punto de vista.

La exposición se plantea así como una coreografía entre el espacio, el objeto, la luz y el espectador, donde la experiencia estética se construye a través del movimiento, la percepción sensorial y la interpretación personal.

Fotografía como metáfora

La reflexión que atraviesa el proyecto conecta con el pensamiento del crítico y escritor John Berger, quien señalaba que el fotógrafo no reproduce simplemente la realidad, sino que construye una interpretación del mundo.

En ese sentido, la fotografía no es únicamente una forma de mirar, sino también una forma de narrar. Cada imagen se convierte en una metáfora, en un gesto poético que traduce la manera en que el artista observa y comprende lo que le rodea.

Con “A-pariciones”, la fotografía se expande hacia el territorio de la instalación artística y la escultura, abriendo un espacio donde las imágenes aparecen, se transforman y dialogan con quien las observa. Un lugar donde la mirada se vuelve activa y donde cada espectador descubre, desde su propia experiencia, nuevas formas de ver.

Belén Arévalo Rodríguez A-pariciones

A-pariciones

Del 4 de marzo al 10 de mayo

Sala de exposiciones del Torreón Fortea

C/ Torre Nueva, 25   Zaragoza

Belén Arévalo Rodríguez

@belenarevalorodriguez

belenarevaloarte@hotmail.com