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Dos fotógrafas navarras ganan Baffest 2025

Mendía Echeverría, con su proyecto “890 km a Volary”, y Silvia Ayerra, con  “Diente de leche”, ganan en un doble primer premio  la décima edición de Baffest.

Mendía Echeverría y Silvia Ayerra ganan la edición Baffest 2025
Fotografía: Baffest

El décimo certamen del festival BAFFEST, celebrado en Barakaldo, ha confirmado su papel como referente de la fotografía hecha por mujeres. El fallo del jurado hizo pública una decisión que no deja de subrayar el compromiso del certamen con la visibilidad de autoras hasta ahora menos reconocidas en el circuito mayoritario: en 2025, el doble primer premio recaído en dos fotógrafas navarras.

Mendía Echeverría, por su proyecto “890 km a Volary”, que reconstruye una marcha forzada de mujeres desde campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

Silvia Ayerra, por su obra “Diente de leche”, que documenta su relación personal con un familiar con discapacidad, generando un diálogo íntimo a través de la imagen.

Mendía Echeverría es una fotógrafa navarra nacida en 1989, actualmente afincada entre Madrid y París. Su obra se centra en la memoria, el paisaje, los vestigios y la experiencia humana.

En su proyecto 890 km a Volary aborda una de las llamadas “marchas de la muerte” sucedidas durante la Segunda Guerra Mundial, protagonizada por mujeres evacuadas de campos de concentración y obligadas a recorrer casi 1.000 km.

La apuesta de Mendía es sobria, profunda, no sólo por la temática —la memoria, el dolor histórico y el desplazamiento forzado—, sino por cómo la fotografía puede devenir mapa de huellas, territorio psicológico. El título mismo indica una distancia —“890 km”— que se convierte en metáfora de un trayecto forzado, de resistencia, de desaparición, de memorial. En un festival como BAFFEST, que apuesta por voces femeninas, este trabajo se alinea con la voluntad de generar reflexión más allá de lo estético.

Silvia Ayerra es también navarra, nacida en 1985 en San Martín de Unx, y se especializa en pedagogía visual, imagen terapéutica e imagen feminista. 

Su proyecto Diente de leche documenta la relación con un familiar con discapacidad (su tío José Antonio) y, a través de esa cercanía, explora temas como la inocencia, el paso del tiempo, la pérdida, la ciudadanía desde los márgenes.

Este trabajo pone el foco en lo íntimo, lo relacional. En lugar de un gran relato histórico, arroja luz sobre la experiencia individual, la dimensión familiar, la vulnerabilidad y la dignidad. El proyecto de Silvia aporta ese pulso personal que dialoga con lo colectivo: ¿qué significa acompañar?, ¿qué es convertirse en testigo de un vínculo?, ¿cómo la cámara se convierte en complicidad?

Foto de familia 2025
Fotografía: Baffest

El fallo del BAFFEST 2025, con el doble reconocimiento a Mendía Echeverría y Silvia Ayerra, no solo es un hito para el festival; es también una declaración sobre la vitalidad del panorama fotográfico navarro. Que dos creadoras de esta comunidad  hayan obtenido el premio principal de un certamen de referencia estatal de manera compartida revela un movimiento que lleva tiempo gestándose: Navarra como territorio fértil para la creación visual contemporánea.

El reconocimiento doble pone en valor el trabajo silencioso de una generación de fotógrafas que, desde escuelas, asociaciones y colectivos culturales, han venido construyendo discurso y comunidad. El éxito de Silvia y Mendía puede leerse como la punta visible de una red más amplia de creadoras que emergen desde Pamplona, Estella, Tudela, Tafalla o el propio ámbito rural. Este premio podría ser la oportunidad para que instituciones navarras —museos, centros culturales, universidades— impulsen programas de apoyo y visibilización más estables.

El triunfo en un certamen vasco de alcance estatal coloca a Navarra en el mapa como referente periférico con voz propia. No se trata de competir con los grandes núcleos urbanos, sino de demostrar que la periferia también produce centralidad simbólica. Que un festival como BAFFEST reconozca dos miradas nacidas en Navarra confirma que el talento no entiende de fronteras administrativas, sino de coherencia artística.

El desafío ahora es que este doble premio no quede como anécdota, sino que se traduzca en tejido cultural: exposiciones itinerantes, residencias, publicaciones, redes entre autoras, escuelas y festivales. Navarra tiene los recursos y el capital humano para consolidar un circuito propio, en diálogo con el resto del Estado y con Europa. Este reconocimiento debería servir de impulso para seguir tejiendo esa red.

El BAFFEST 2025 ha confirmado que Navarra no solo forma parte del mapa fotográfico español, sino que lo está redibujando desde dentro. La coincidencia de dos autoras navarras en el palmarés no es casualidad, sino síntoma de una generación consciente de su tiempo, de su territorio y de la potencia de su mirada. Desde la intimidad de lo cotidiano hasta la memoria colectiva del dolor, Silvia Ayerra y Mendía Echeverría nos recuerdan que la fotografía navarra está viva, lúcida y en plena expansión.