Mirar, recordar, crear: la imagen como territorio común para soñar otros futuros.
La fotografía no solo refleja la realidad, sino que la selecciona y la interpreta. Susan Sontag afirmaba que la fotografía convierte lo efímero en permanente, pero también nos recuerda que lo que no se fotografía queda fuera de nuestra historia.
¿Qué memorias estamos creando con nuestras imágenes? ¿Qué queda fuera del encuadre? Cada fotografía es una elección: un gesto de memoria. Lo que decidimos mirar —y lo que dejamos fuera— moldea la forma en que el futuro recordará nuestro presente. En esa selección silenciosa se construye una parte invisible de la historia. Las imágenes no son espejos fieles; son relatos, interpretaciones, deseos. Y, como todo relato, también excluyen voces. Las fotógrafas han sido, durante mucho tiempo, quienes más han habitado ese margen del encuadre. No por falta de mirada, sino por la falta de reconocimiento.
Encuentro E-KLAN
Sábado 18 de octubre
Casa de Cultura de Aoiz
@sajumacemi Fotografías Salvador Cerviño








